Naryuri Pérez cerró con oro la participación venezolana en la halterofilia de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. La pesista ganó la división de los 86 kilogramos con un total olímpico de 270 kg y aseguró para Venezuela el segundo lugar por equipos en la disciplina.
Pérez dominó la jornada desde el arranque. Abrió con 116 kg y luego validó sus intentos en 119 kg y 121 kg para tomar el control de la modalidad. Su perseguidora más cercana en ese tramo fue la brasileña Taiane Justino de Lima, que levantó 116 kg.
En el envión, la venezolana inició con 145 kg y aseguró el título en su segunda oportunidad, al levantar 149 kg. No completó su último intento en 153 kg, pero el margen que había construido antes ya era suficiente para dejarla en lo más alto del podio.
Detrás de ella quedó Justino de Lima con 263 kg, mientras la ecuatoriana Lisseth Ayoví se llevó el bronce con 246 kg. El acumulado de Pérez selló una actuación contundente en una prueba que la dejó sin rivales cercanas.
El triunfo también cerró la cuenta de Venezuela en el torneo de pesas. La selección venezolana terminó en el segundo lugar del medallero general de la disciplina con siete medallas de oro, tres de plata y una de bronce.
Colombia encabezó la tabla con la misma cantidad de títulos dorados, siete, pero sumó más preseas de plata, cinco, además de un bronce. Ecuador completó el podio por países en el tercer puesto con un balance de 1-2-4.
Conviene mirar los incentivos que deja un resultado así. En una disciplina medida por marcas, intentos y ejecución, el mérito no admite atajos: pesa el levantamiento, no el discurso. Cuando la competencia es transparente, el premio va para quien produce más bajo las mismas reglas.
Ese es el valor de una victoria como la de Pérez. Más allá del festejo, recuerda que el rendimiento depende de preparación, disciplina y organización, no de relatos. Y también deja una enseñanza más amplia: las instituciones deportivas funcionan mejor cuando premian el esfuerzo verificable y castigan la improvisación.
Para Venezuela, el cierre en Santa Fe 2026 deja una foto simple y difícil de discutir: una atleta convirtió su superioridad técnica en oro y sostuvo a su país en el podio por equipos. El dato importa más que el ruido. En el deporte, como en la economía, el orden de las reglas sigue siendo la base del resultado.



