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Un candidato llamado Hitler Mussolini gana la alcaldía de Queropalca en Perú

Hitler Mussolini Simeón Flores obtuvo 229 votos y quedó a 25 de su rival más cercano en un pequeño distrito andino de Huánuco. El caso vuelve a mostrar cómo los nombres peculiares pueden convertirse en un dato político y social de primer orden.
Las Américasdomingo 11 de octubre de 2026

Hitler Mussolini Simeón Flores, candidato de Ahora Nación, sería el nuevo alcalde de Queropalca, un pequeño distrito de Huánuco, en Perú. En la votación del 4 de octubre obtuvo 229 votos, el 34,54 % de los válidos, y superó por 25 sufragios a Gaspar Benilde Osorio Zambrano, de Renovación Popular, que sumó 204, equivalentes al 30,76 %.

Itala Yovana Santillán Vara, de País para Todos, quedó tercera con 187 votos. En el distrito se contabilizaron 707 sufragios: 663 válidos, 30 en blanco y 14 nulos. Simeón Flores asumiría el cargo el 1 de enero, aunque por ahora es solo el virtual alcalde; la proclamación oficial corresponde a las autoridades electorales.

El caso no es una rareza aislada dentro del Perú. Simeón Flores nació en Queropalca el 6 de agosto de 1981 y, en su hoja de vida ante el Jurado Nacional de Elecciones, declaró estudios de primaria y secundaria, además de experiencia como gerente de una empresa de inversiones en Pillco Marca, Huánuco. Antes estuvo afiliado a Fuerza Popular, partido del fujimorismo y de extrema derecha, del que renunció en 2025. Esta vez se presentó por Ahora Nación, partido socialdemócrata fundado en 2023 por Alfonso López Chau.

Su nombre de pila reúne los de Adolf Hitler y Benito Mussolini, dos dictadores europeos de la década de 1930. Sin embargo, hasta el momento el político electo no ha explicado la razón de su nombre, que ha levantado curiosidad dentro y fuera del Perú.

La curiosidad alcanza escala nacional. En 2023, el directorio Forebears contaba 2.349 personas llamadas Hitler en el Perú, con Loreto, con 424, y Lima, con 422, a la cabeza. Ese mismo año, el Reniec reportó 3.943 peruanos con ese nombre, además de 99 llamados Adolfo Hitler y tres, Adolf Hitler.

No sorprende, entonces, que Hitler Mussolini no sea el primer peruano en llegar a un cargo público con un nombre de este tipo. Hitler Alba Sánchez, apodado «El Hitler Bueno», fue alcalde de Yúngar, en Áncash. En 2018 ganó las elecciones frente a un rival llamado Lenin. En su campaña usó frases como «Hitler es del pueblo», rechazó lo que representa el dictador y, según reportes de entonces, dijo que su padre no conocía el legado del nazi cuando le puso el nombre.

En Alemania, en cambio, llamar a un hijo Adolf Hitler está prohibido por hacer apología al nazismo. Los nombres de Adolf, que antes era muy común, y Hitler son poco usuales. En Colombia, el registro de este tipo de nombres también es mínimo, tanto así que no hay registro conocido que reúna el total de personas con este nombre.

Conviene mirar los incentivos. Cuando la política se mezcla con la excentricidad nominal, el foco público corre el riesgo de desplazarse desde la gestión hacia el espectáculo. Pero el hecho central sigue siendo otro: un distrito andino eligió a un candidato con 229 votos y deberá evaluar, en enero, si la representación local se traduce en administración eficaz.

La historia sugiere cautela con las lecturas apresuradas. Un nombre llamativo no gobierna por sí solo, pero sí revela algo sobre la tolerancia social a lo inusual y sobre la fragilidad con que a veces se confunde notoriedad con legitimidad. Lo que importa para los vecinos de Queropalca no es el ruido alrededor del apellido, sino si el próximo alcalde cumple o no con la función pública que le han encomendado.

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