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Ucrania mantiene el canal de inteligencia con Estados Unidos en medio de la tregua energética

Andri Sibiga confirmó que Kiev sigue recibiendo información estadounidense, pese a las advertencias recogidas por la prensa británica sobre un eventual corte si no cesaban los ataques a infraestructuras rusas. La tregua anunciada por Trump sigue, por ahora, sin una verificación sólida sobre su cumplimiento.
Imagen generada con IA
Internacionalmartes 13 de octubre de 2026

Ucrania sigue recibiendo informes de Inteligencia de Estados Unidos, según confirmó Andri Sibiga en un foro sobre seguridad celebrado en Varsovia, Polonia.

«Sí, continuamos con esta cooperación», dijo el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, al responder a una pregunta sobre si persistía el flujo de información estadounidense. Su declaración llegó después de que la prensa británica informara de que Washington dejaría de compartir esos datos si Kiev no aceptaba su propuesta para detener los ataques a instalaciones energéticas.

Sibiga añadió que Ucrania sí fue advertida de los ataques lanzados por Rusia la noche del lunes, aunque la alerta llegó tarde. Explicó que eso obedeció a las características del armamento empleado por Moscú. Según dijo, la alerta roja se activó con retraso «por el tipo especial de armamento utilizado por la parte rusa».

El propio Sibiga señaló que los ataques rusos incluyeron cinco misiles balísticos que cayeron sobre Kiev, y Zelenski los calificó este martes de «especialmente vil» por los objetivos alcanzados. El ministro también vinculó la presión de Washington con una forma de reconocimiento hacia Ucrania. «En menos de dos años hemos pasado de una situación en la que no teníamos cartas en la mano a una en la que nos dicen que no las juguemos», afirmó.

Esa frase remitió al intercambio que Trump mantuvo con Zelenski en febrero de 2025, durante una tensa reunión en el Despacho Oval, cuando el presidente estadounidense acusó al ucraniano de desagradecido. Sibiga sostuvo después que la presión de la Casa Blanca era «un verdadero reconocimiento a Ucrania» y «una lección importante que hemos aprendido».

El Kremlin, por su parte, dijo no tener información de que esa cuestión haya sido presentada como condición en la propuesta de Trump. Dimitri Peskov declaró: «No sabemos nada al respecto».

Trump anunció el domingo un acuerdo de alto el fuego que dejaba fuera de los ataques a las refinerías y otras plataformas energéticas de ambos bandos. Ucrania denunció en las últimas horas que Rusia no está siguiendo el plan. Desde Estados Unidos, sin embargo, perciben más predisposición en Vladimir Putin que en Zelenski para alcanzar un acuerdo.

La secuencia deja una lección incómoda para cualquier potencia que dependa del respaldo estadounidense: la ayuda estratégica puede convertirse en palanca política en el momento menos oportuno. Conviene mirar los incentivos. Cuando Washington condiciona el acceso a inteligencia y a herramientas de comunicación militar, no solo influye en el campo de batalla; también fija el precio de la dependencia.

Para Ucrania, el dato importa más que el ruido: conservar el canal con Estados Unidos sigue siendo un activo vital, pero también una señal de vulnerabilidad. Para el orden internacional, el episodio confirma que las treguas valen lo que vale su supervisión. Sin verificación efectiva, cualquier alto el fuego corre el riesgo de convertirse en una pausa táctica más que en un paso hacia la estabilidad.

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