Washington entra en la recta final hacia las legislativas de medio mandato con una señal incómoda para Trump: su apoyo entre los votantes latinos registrados se ha enfriado con fuerza, según una encuesta de Telemundo y NBC News publicada este domingo.
El sondeo, realizado entre el 21 y el 28 de septiembre con una muestra de ochocientos votantes latinos registrados, muestra que un 69 % desaprueba la gestión de Trump. Además, un 59 % del electorado latino preferiría que los demócratas controlaran el Congreso, frente al 35 % que optaría por los republicanos.
La caída no se limita al clima político general. Un 78 % desaprueba la gestión en lo relativo al costo de vida, un 74 % en el tema económico, un 68 % en materia de política exterior y un 69 % respecto a las políticas de inmigración. En seguridad fronteriza, un 58 % desaprueba la gestión promovida por Trump.
El dato importa más que el ruido: el costo de vida y la inflación dominan la agenda. El muestreo indica que esos son los principales asuntos para la mayoría, con un 52 %. Entre quienes sitúan el costo de vida como prioridad, la preferencia por los demócratas frente a los republicanos alcanza una ventaja de 22 puntos.
La inmigración, uno de los ejes del mandato de Trump, sigue siendo un terreno de apoyo parcial y rechazo mayoritario. Mientras un 83 % apoya la deportación de todos los inmigrantes indocumentados que han cometido delitos graves, solo un 37 % respalda la expulsión de todos los indocumentados y dos tercios opinan que las medidas de control migratorio han ido demasiado lejos.
Los encuestados también expresaron preocupación por las actuaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE. Un 31 % dijo que ellos mismos o alguien cercano ha empezado a llevar consigo un documento de identidad, y un 27 % declaró conocer a alguien que ha sido deportado o detenido en los últimos dos años.
La encuesta añade un matiz importante: el rechazo a Trump parece más vinculado a su gestión y al entorno económico que a una recuperación de la imagen demócrata. NBC News también señala que el resultado supone un cambio respecto a 2024, cuando los republicanos aventajaban a los demócratas por cuatro puntos entre ese grupo.
Para Trump, el problema es político y económico a la vez. Cuando el votante percibe que su bolsillo empeora, la fidelidad partidaria se vuelve más frágil y el margen de maniobra del gobierno se reduce. Conviene mirar los incentivos: el bloque latino no está premiando el discurso, sino el resultado.
Para los republicanos, esta encuesta advierte que la mayoría en el Congreso no se defiende solo con mensajes duros en materia migratoria. Si el costo de vida sigue pesando más que cualquier otro tema, la boleta se decidirá por la economía cotidiana, no por la retórica de campaña. Y ahí el oficialismo llega con más desgaste del que quisiera admitir.


