Donald Trump dijo que decidirá «muy pronto» si Estados Unidos se suma a los ataques de Arabia Saudita contra los hutíes de Yemen, después de la más reciente ofensiva de esos combatientes proiraníes contra el aeropuerto de Riad.
Preguntado por periodistas en la Casa Blanca sobre si Washington participaría en esos ataques, Trump respondió: «Es posible. Vamos a estudiar la cuestión. Acabamos de saber de este reciente ataque, así que tomaremos una decisión. Actuaremos muy pronto».
Las autoridades saudíes anunciaron este sábado la suspensión de las operaciones en el aeropuerto Internacional Rey Khalid, de Riad, tras un nuevo ataque con misiles contra las instalaciones por parte de los insurgentes chiíes hutíes del Yemen.
La Autoridad General de Aviación dijo en un comunicado que «el Aeropuerto Internacional Rey Khalid en Riad sufrió un ataque esta tarde (...) en el contexto de los continuos y flagrantes ataques dirigidos contra las instalaciones de aviación civil en el reino», y señaló que «se han suspendido temporalmente las operaciones operativas en el aeropuerto».
El episodio confirma que la presión sobre Arabia Saudita no es solo militar, sino también económica y logística. Cuando un aeropuerto de la capital queda expuesto a ataques, el costo se traslada a la movilidad, al comercio y a la confianza en las instituciones que deben garantizar normalidad.
Para Washington, la decisión no es menor. Sumarse a la campaña saudí implicaría asumir más compromisos en un conflicto regional donde los incentivos de cada actor están alineados con la escalada. No intervenir, en cambio, deja a un aliado bajo presión y abre dudas sobre la credibilidad de las garantías de seguridad.
La historia sugiere cautela. Cada paso en Yemen tiende a ampliar el conflicto en vez de contenerlo, y cada respuesta militar crea nuevas obligaciones. En un orden internacional ya tensionado, el dato importa más que el ruido: una decisión «muy pronto» puede parecer táctica, pero también fija el marco de una apuesta más costosa para la estabilidad regional.
