Tavo Bernate fue eliminado de MasterChef Celebrity Colombia 2026 después de un reto en el que su propia decisión marcó el desenlace. Durante la prueba de eliminación, el comediante bogotano preparó un corte de carne que requería una cocción especial, pero no confió en el resultado y activó un plan B: cambió el filete por una pechuga de pollo.
Cuando los chefs revisaron su plato original, comprobaron que estaba en el punto adecuado. La carne que Bernate había desechado por miedo era, en realidad, la que debía presentar. En el atril llegó una preparación más segura, pero menos impactante, y esa diferencia pesó en la evaluación.
A eso se sumaron otros dos elementos que los jurados consideraron insuficientes. El puré fue calificado como seco y la ensalada, demasiado básica para el nivel de la competencia. Con ese balance, Bernate quedó fuera del concurso.
Más allá de la eliminación, la salida deja un vacío visible en el programa. A lo largo de la temporada, Bernate construyó una galería de imitaciones que se convirtió en uno de los sellos de la edición 2026. Su versión de Belén Alonso, bautizada como Belón, fue la más popular y funcionó como una caricatura afectuosa de la chef española.
Después de su eliminación, el comediante publicó un video en las redes oficiales del Canal RCN y de MasterChef Celebrity en el que volvió a ponerse en la piel de Belón para despedirse. Con la vestimenta del personaje, recreó una reacción ficticia ante su salida y remató con una frase dirigida a su personaje: «Ay, no, pero la verdad que estoy muy triste. ¿Cómo te vas a ir, Tavo? No me hagas esto, vete a la chinga#@. Yo creo que fue por el chile que te di. No te vayas. Ay, qué triste».
El video se llenó de comentarios de seguidores que lamentaban no solo la salida del concursante, sino también la de los personajes que se llevaba consigo. Durante la temporada, Bernate también imitó a Emiro Navarro, uno de los creadores de contenido más queridos de la edición, y a Pamela, otro personaje que llamó la atención en varios episodios.
En sus redes sociales, Bernate se despidió con un mensaje que mezcló gratitud y humor. Dijo: «Hoy me despido de la cocina a la cual soñé llegar y lo cumplí. Espero que se hayan divertido conmigo, espero que hayan llorado conmigo, espero que hayan sufrido conmigo en los últimos minutos, que hayan aprendido de las cositas que preparé y que cociné y espero que se hayan llevado toda la diversión, muchas sonrisas y se hayan desestresado en sus noches un buen rato».
La salida de Bernate deja en carrera a los concursantes que siguen avanzando hacia las etapas finales. Conviene mirar los incentivos: en un concurso donde pesan tanto la técnica como el espectáculo, una figura que combina ambas cosas puede valer más que una simple buena cocción. La cocina, al final, también premia la capacidad de asumir el riesgo correcto.
El dato importa más que el ruido. Aquí el error no fue solo culinario: fue de criterio, y el costo lo pagó quien decidió apartarse del plato que estaba en el punto adecuado. En un formato donde la atención del público es un activo central, perder a uno de los competidores más visibles también reduce una parte del valor del programa.


