Al inicio de la sesión de Sala del Senado de este miércoles, Yasna Provoste, como jefa del comité mixto que integran la DC, independientes, FREVS, PC y FA, solicitó el pronunciamiento de la mesa y acciones ante el gobierno por la denegación de visa al senador comunista Daniel Núñez.
Según pudo conocer La Tercera, Núñez tramitó el documento con la Embajada de Estados Unidos en Chile para viajar a ese país y participar en una cita de la Unión Interparlamentaria (UIP) en septiembre. La actividad formaba parte de una delegación oficial del Senado vinculada a la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
Provoste pidió que la mesa recabara antecedentes con el Departamento de Relaciones Internacionales de la corporación y con la Cancillería. «Quisiéramos solicitar, en mi calidad de jefa de este comité, antecedentes sobre la no obtención de la visa del senador Daniel Núñez para integrar la delegación oficial del Senado ante la Unión Interparlamentaria», dijo.
La senadora agregó que quería conocer «los alcances que explican la razón por la cual el senador integrante de nuestro comité, el senador Daniel Núñez, no obtuvo la visa para ingresar a Estados Unidos». También planteó si la situación acreditaba «un trato discriminatorio o irregular».
La legisladora democratacristiana sostuvo además que, hasta ahora, no existía «ninguna explicación oficial» al impedimento de Núñez para obtener la visa. Dijo que habían tenido «diferentes versiones» y que era necesario saber si la solicitud fue efectivamente presentada ante la Embajada, en qué fecha, si la Cancillería respaldó la tramitación y si realizó gestiones al respecto.
Provoste indicó que el cupo formal en la delegación oficial correspondía inicialmente al senador Francisco Huenchumilla, quien desistió de viajar por razones personales, y que luego se definió que la representación recayera en Núñez.
Iván Moreira, entonces presidente de la mesa del Senado, respondió que se recabarían todos los antecedentes solicitados. «En primer lugar, conocer los antecedentes de parte del director de Asuntos Internacionales del Senado, que nos chequee todos los antecedentes. Y lo vamos a hacer con rapidez», dijo.
El episodio importa por una razón institucional más amplia: cuando una delegación oficial enfrenta trabas para completar su representación, el costo no recae solo en un senador, sino en la coordinación del propio aparato estatal. Conviene mirar los incentivos. Si hubo una tramitación incompleta, una gestión deficiente o un trato diferente, el problema no es retórico; es de funcionamiento y de responsabilidad pública.
También hay una cuestión de debido trato que no puede quedar en nebulosa burocrática. El Senado pidió antecedentes, y la Cancillería queda bajo presión para aclarar qué ocurrió, cuándo ocurrió y quién respondió por la gestión. En un orden internacional cada vez más sensible a los procedimientos, la transparencia importa tanto como la formalidad. El dato importa más que el ruido.



