Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Líderes · Análisis · Opinión

Rusia desmiente la tregua energética de Trump y expone el costo de la improvisación diplomática

Kiev denunció nuevos ataques a instalaciones energéticas mientras el Kremlin evitó confirmar un alto el fuego anunciado por Donald Trump. La secuencia vuelve a mostrar que las declaraciones grandilocuentes pesan menos que los incentivos reales de Moscú y Washington.
Imagen generada con IA
Lídereslunes 12 de octubre de 2026

Rusia atacó al menos seis objetivos energéticos en Ucrania durante una noche y una mañana de ataques aéreos, dijo Volodimir Zelenski, quien sostuvo que Moscú no tiene interés en la tregua energética anunciada por Donald Trump. Kiev denunció además nuevos ataques contra una central eléctrica en Járkov y otras dos instalaciones energéticas durante la madrugada.

El Kremlin no confirmó la tregua. Dmitri Peskov dijo que «continúan los contactos» y que, cuando hubiera algo que comunicar, lo informarían. También afirmó que Rusia no busca una tregua, sino «una paz duradera» y «medidas verdaderamente eficaces y decisiones responsables».

Trump sorprendió a Kiev y a sus aliados europeos al anunciar, a través de Truth Social, que Ucrania y Rusia habían acordado suspender de inmediato los ataques contra sus respectivas infraestructuras energéticas. En la misma secuencia, su gobierno había suspendido temporalmente las sanciones sobre el diésel ruso, con el objetivo de contener los precios de la energía.

La reacción de Zelenski fue doble. Por un lado, dijo que Kiev estaba dispuesto a respetar la tregua si Rusia cumplía con su parte. Por otro, denunció que los ataques continuaban y pidió a Washington que garantice el cumplimiento de cualquier acuerdo por parte de Moscú. En Varsovia, el presidente ucraniano dijo: «Está claro que Putin no lee Truth Social, y sus drones ‘shahed’ siguen un conjunto diferente de instrucciones».

Trump vinculó su giro a la presión de los precios de la energía de cara a las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos el próximo mes. También dijo que la Unión Europea pagó a Rusia 250.000 millones de dólares por energía y acusó a los medios de no prestar atención a esa cuestión. Un grupo de senadores republicanos y demócratas le pidió que «dé marcha atrás» en el acuerdo, y advirtió que podría infringir una ley de 2022 destinada a apoyar a Ucrania.

Las tensiones entre Washington y Kiev no se limitan a la tregua energética. Trump responsabilizó parcialmente a los ataques ucranianos contra refinerías rusas por el encarecimiento de los combustibles y llegó a sugerir que los ucranianos deberían poder elegir «a un nuevo líder capaz de alcanzar un acuerdo» de paz con Moscú. Zelenski respondió proponiendo un alto el fuego de «60 días» para organizar elecciones, una idea que Rusia rechazó.

Peskov dijo que, si Kiev quiere celebrar elecciones, Putin estaría dispuesto a ordenar que no haya ataques el día de la votación. Serguéi Lavrov fue más lejos y cuestionó que Zelenski merezca una pausa.

Conviene mirar los incentivos. Trump busca bajar el costo político interno de la energía; Rusia busca preservar margen militar y económico; Ucrania intenta evitar que una tregua declarada desde afuera se convierta en una ventaja para el agresor. El problema no es la escasez de anuncios, sino la debilidad de los mecanismos para hacerlos cumplir.

Para Washington, la secuencia deja una lección incómoda: una diplomacia guiada por el precio del combustible puede confundir alivio de corto plazo con estabilidad real. Para Kiev, el riesgo es más concreto: que las concesiones energéticas se traduzcan en menos presión sobre Moscú mientras continúan los ataques. En ese equilibrio, la credibilidad vale tanto como los misiles, y hoy parece cotizar a la baja.

Más sobre Líderes

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →