Pacific Health Sciences retiró de forma voluntaria un lote de su suplemento para bebés Babies’ Magic Tea Baby Sleep Gripe Water después de que análisis de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos detectaran etanol, metanol e isopropanol que no figuraban en la etiqueta.
La medida afecta al lote 25122bw, vendido por internet y destinado a bebés. Según la FDA, las pruebas sobre ese lote registraron concentraciones aproximadas de 8,3% de etanol, 0,35% de metanol y 0,48% de isopropanol. Ninguna de esas sustancias estaba incluida en la información del envase.
El producto alcanzado por la medida se comercializaba como una presentación líquida de cuatro onzas líquidas, equivalentes a aproximadamente 118 mililitros, con fecha de consumo preferente de diciembre de 2028. La FDA indicó que el retiro no abarca de manera general a toda la marca ni a todos los artículos distribuidos por Pacific Health Sciences, sino solo a la partida identificada con el número 25122bw.
El suplemento fue distribuido a Secrets of Tea para su comercialización posterior a través de vendedores en línea, incluido el sitio web de esa firma y Amazon. La FDA señaló que Pacific Health Sciences no había recibido, al momento de emitir el aviso, notificaciones de eventos adversos asociados con el lote. El retiro, aclaró la agencia, es voluntario y se realiza con conocimiento del organismo federal.
La presentación afectada viene en una botella de color ámbar dentro de una caja de cartón azul e incluye una jeringa oral. El número de lote puede verificarse en la parte inferior de la caja o en uno de los laterales de la botella. La fecha de consumo preferente de las unidades retiradas es 12/2028.
La FDA advirtió que los alcoholes detectados pueden afectar el funcionamiento normal del sistema nervioso central. También señaló que la exposición de bebés al etanol se ha relacionado con consecuencias de desarrollo a largo plazo, aunque el aviso no atribuye casos concretos de ese tipo al lote 25122bw.
De acuerdo con la agencia, la exposición a las cantidades recomendadas en la propia presentación puede causar somnolencia, falta de coordinación, cambios de conducta, náuseas, vómitos y dolor abdominal. En dosis superiores, añadió, puede aumentar el riesgo de depresión respiratoria y de otras consecuencias graves para la salud. La evaluación del riesgo depende de variables como el volumen ingerido, la edad y el peso corporal.
La recomendación para padres, madres y cuidadores es clara: dejar de administrar cualquier unidad que corresponda al lote 25122bw. Los consumidores pueden desechar el producto o devolverlo al lugar donde lo compraron para solicitar un reembolso. La indicación aplica aunque el envase no presente daños visibles, porque el criterio de identificación es el número de lote.
La FDA pide revisar la base de la caja y el panel lateral de la botella antes de tomar una decisión. Las personas que presenten síntomas después de usar el suplemento deben buscar atención médica. Pacific Health Sciences habilitó una línea telefónica y un correo electrónico para consultas y comunicaciones sobre reacciones relacionadas con el producto.
Conviene mirar los incentivos. Cuando un suplemento infantil sale al mercado con sustancias no declaradas, el costo no recae sobre la cadena de distribución, sino sobre familias que confiaron en la etiqueta. En un sector que toca la salud de bebés, la transparencia no es un detalle comercial: es la base mínima de la libre elección.
También importa el papel de la supervisión pública. Si la FDA detectó compuestos que no estaban en la etiqueta, el caso recuerda que la información verificable es el primer contrapeso frente a fallas de mercado que pueden trasladar riesgo al consumidor. El dato importa más que el ruido: en productos para niños, la letra pequeña puede ser una barrera entre prevención y daño.


