El Partido del Trabajo descartó apoyar la aspiración de Tatiana Clouthier a la gubernatura de Nuevo León, luego de que la morenista se inconformó con Morena por designar a Clara Luz Flores y crear un movimiento aparte.
Geovana Bañuelos, vicecoordinadora del PT y miembro de su mesa electoral, dijo que el partido tiene a «un compañero que es diputado con licencia, Jesús Elizondo», a quien pidió registrarse en su partido. Añadió que él es su aspirante a coordinador estatal y que solicitan una encuesta para él y para Clara Luz.
Bañuelos fue consultada sobre un eventual respaldo a Clouthier, apodada desde 2018 la «tía Tatis» cuando fue coordinadora de campaña de Andrés Manuel López Obrador. Respondió: «Tatiana, nosotros la respetamos muchísimo, pero es una compañera militante de Morena y ella acudió a su proceso interno, y ya se expresó respecto a ella».
Sobre Andrea Chávez, quien fue nombrada candidata a la alcaldía de Ciudad Juárez tras no quedar como aspirante a la gubernatura —cargo que el PT apoyaba—, Bañuelos la felicitó. Dijo que también la registraron dentro del PT y que le desean «mucho éxito».
Ignacio Mier, coordinador de Morena en el Senado, también se pronunció sobre la inconformidad de Clouthier. Dijo que la conoce bien, que fue su compañera diputada y que fueron compañeros en el proceso de 2018. Añadió que ella «debe tener sus elementos» y que hay que ver en los próximos días en qué sentido va el anuncio que hizo, aunque «nunca mencionó rompimiento con Morena».
Mier remarcó además que la política no se limita a los cargos y que, cuando se aceptan ciertas reglas, se gana o se pierde.
Conviene mirar los incentivos. El episodio no habla solo de una candidatura en Nuevo León, sino de la disciplina con la que los partidos administran sus fichas cuando el proceso interno deja de favorecerles. En ese juego, la lealtad vale tanto como la viabilidad electoral.
Para el lector, el dato relevante es que el acuerdo entre fuerzas aliadas sigue subordinado a cálculos de control político. No hay aquí debate sobre ideas ni sobre cómo mejorar el gobierno; hay disputa por candidaturas, encuestas y espacios de poder. Y cuando la política se reduce a eso, el ciudadano queda otra vez al final de la fila.


