Movistar alcanzó 16 títulos en las grandes vueltas tras la victoria de Enric Mas en la Vuelta a España 2026. La estructura española, bajo distintas denominaciones, se convirtió así en la más ganadora de la historia en las tres carreras de tres semanas.
La colección incluye nombres como Pedro Delgado, Miguel Indurain, Abraham Olano, Óscar Pereiro, Alejandro Valverde, Nairo Quintana, Richard Carapaz y ahora Enric Mas. La lista refleja una continuidad competitiva poco común en el ciclismo de ruta, donde sostener victorias durante décadas exige algo más que talento individual: requiere organización, selección de corredores y una cultura de rendimiento.
En esa historia, Colombia aparece con nombre propio. Nairo Quintana aportó dos grandes vueltas a Movistar: el Giro de Italia de 2014 y la Vuelta a España de 2016. Esas conquistas reforzaron su lugar entre los referentes del ciclismo criollo y ampliaron el peso colombiano dentro de una escuadra con vocación ganadora.
La ruta hacia el título de Mas no fue lineal. El mallorquín había subido cuatro veces al podio de la ronda española antes de coronarse, con un segundo puesto en 2018, detrás de Simon Yates, dos segundos puestos consecutivos en 2021 y 2022, y un tercer lugar en 2024. También había terminado quinto en el Tour de Francia y quinto en la Vuelta de 2020.
Durante ese recorrido, Mas tuvo que superar lesiones, operaciones, caídas y dificultades físicas y mentales. Incluso trabajó con especialistas para superar el temor que había desarrollado en los descensos. La caída y posterior retirada de Tadej Pogacar en la octava etapa de la Vuelta 2026 modificaron el panorama de la carrera, y Mas supo defender el liderato hasta convertirse en campeón.
A los 31 años, el español alcanzó el triunfo más importante de su carrera y añadió la victoria número 16 a la cuenta de Movistar. La cifra se compone de siete triunfos de Indurain, dos de Delgado, dos de Quintana y uno de Olano, Pereiro, Valverde, Carapaz y Mas.
Conviene mirar los incentivos: una estructura que gana tanto no solo acumula trofeos, también ordena carreras, carreras de mercado y carreras deportivas alrededor de la disciplina y la excelencia. En un deporte cada vez más dependiente de la logística, el respaldo técnico y la gestión, Movistar muestra que la continuidad institucional puede pesar tanto como el brillo de una estrella.
Para Colombia, la huella de Quintana sigue siendo un activo simbólico. Para la propia Movistar, el balance es más amplio: 16 grandes vueltas y una presencia duradera en el centro de la historia del ciclismo. El dato importa más que el ruido. Lo que queda es una estructura que convirtió la constancia en ventaja competitiva y que sigue ocupando un lugar privilegiado en la memoria de las grandes vueltas.



