Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Negocios

María José Vélez y el negocio del lujo que ya emplea a 19 personas

La bogotana convirtió una trayectoria en comunicaciones en una agencia boutique con clientes como Dior, Chanel y Carolina Herrera. Su caso muestra cómo la libre empresa puede escalar cuando encuentra demanda, disciplina y un nicho claro.
Imagen generada con IA
Negocioslunes 12 de octubre de 2026

María José Vélez fundó hace nueve años La Pregonera, una agencia boutique de relaciones públicas enfocada en marcas de lujo. La firma representa a Dior, Chanel y Carolina Herrera, y también trabaja con YSL, Armani y Polo RL, entre otros clientes de talla mundial.

La operación no se ha quedado en Colombia. La empresa cuenta con 19 empleados y presencia en Perú, Panamá y Guatemala, una expansión que su fundadora atribuye a un servicio integral que va desde el plan de comunicaciones hasta la producción de eventos con una estrategia personalizada.

Vélez estudió Relaciones Internacionales y luego hizo una maestría en Derecho Humanos en Buenos Aires. Su sueño era ser diplomática, pero terminó en el emprendimiento después de su paso por Mac Cosmetics como directora de Comunicaciones y Mercadeo. Con un hijo recién nacido y dificultades para encontrar un trabajo estable, empezó a trabajar como freelance para marcas que había conocido en ese empleo anterior.

Los primeros contratos fueron modestos. Según Vélez, sus primeros clientes le pagaban con «un par de zapatos, mascarillas, maquillaje o poco dinero». También dijo que contó con el apoyo de su esposo y su papá en esa etapa inicial.

El negocio dio un salto cuando Dior llegó a su portafolio. Vélez lo describió como «un impulso muy relevante». Desde entonces, su agencia ha encontrado un espacio en un sector donde la reputación, la ejecución y la confianza pesan tanto como el producto que se vende.

Vélez también describió el lado menos visible de emprender. Dijo que cuando una persona decide generar empleo, el reto no es solo crecer, sino mantenerse. Habló de la responsabilidad que hay detrás de cada decisión y de la necesidad de decidir incluso cuando no se tienen todas las respuestas.

Conviene mirar los incentivos. La historia de La Pregonera recuerda que la creación de empresa no depende de discursos abstractos, sino de condiciones concretas: clientes, reputación, capacidad de ejecutar y margen para contratar. Cuando esos elementos encajan, el resultado no es solo una marca personal más visible, sino empleo privado y expansión real.

También hay una lectura más amplia para la región. Que una agencia nacida en Bogotá opere en tres países y trabaje con marcas globales muestra que el valor agregado latinoamericano puede competir si se apoya en especialización y servicio. El dato importa más que el ruido: el crecimiento más sólido suele venir de empresas que entienden un nicho, cuidan la calidad y convierten la confianza en activos de largo plazo.

Más sobre Negocios

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →