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Leapmotor llega a Argentina: la apuesta china de Stellantis que desafía al mercado local

El grupo europeo introduce dos SUV electrificados de origen chino con tecnología REEV, autonomía combinada de hasta 1.150 kilómetros y precios que presionarán a la competencia establecida.
Imagen ilustrativa
Negociosmartes 11 de agosto de 2026

El Grupo Stellantis presentó en Argentina su primera marca china, Leapmotor, con dos modelos de SUV —el B10 y el C10— que utilizan tecnología Range Extended Electric Vehicle (REEV). La firma organizó el «Leapmotor Test Drive Experience», una travesía de aproximadamente 334 kilómetros entre Colegiales, Ciudad de Buenos Aires, y San Pedro, provincia de Buenos Aires, para que periodistas especializados evaluaran ambos vehículos en condiciones reales de ciudad y ruta.

La primera particularidad que distingue a estos modelos es la ausencia de llave tradicional o botón de arranque. Ambos utilizan una tarjeta verde que se apoya sobre el espejo retrovisor para abrir el vehículo y sobre un sector delante del apoyabrazos del conductor para encenderlo. Una vez en marcha, la tarjeta puede retirarse y el espacio queda disponible para carga inalámbrica del celular. La aplicación móvil permite, además, encender la calefacción o el climatizador antes de subir al vehículo.

En dimensiones, el B10 mide 4,53 metros de largo, 1,885 metros de ancho y 1,655 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,735 metros y un baúl de 350 litros. El C10 es más grande: 4,739 metros de largo, 1,9 metros de ancho y 1,68 metros de alto, distancia entre ejes de 2,825 metros y baúl de 435 litros ampliable hasta 1.563 litros con los asientos traseros rebatidos.

En materia de motorización, el B10 cuenta con un motor eléctrico de 215 CV y 240 Nm de torque; el C10 mantiene los 215 CV pero eleva el torque a 320 Nm. Ambos incorporan un motor naftero de 1,5 litros que opera como generador, tracción trasera y velocidad máxima de 170 km/h. La diferencia central está en la batería: 18,8 kWh en el B10 y 28,4 kWh en el C10. La autonomía en modo 100% eléctrico declarada es de 95 kilómetros para el B10 y 170 kilómetros para el C10, mientras que la autonomía combinada declarada alcanza los 900 kilómetros y los 1.150 kilómetros, respectivamente.

El interior de ambos modelos apuesta por un diseño minimalista con escasos botones físicos: las funciones principales se gestionan desde los comandos del volante, el comando de voz o la pantalla multimedia. Los dos modelos comparten techo panorámico y butacas que resultaron cómodas tanto en plazas delanteras como traseras durante la prueba.

En seguridad, el B10 y el C10 incorporan siete airbags —dos frontales, dos laterales, dos de cortina y uno central—, control de estabilidad, ABS, asistencia de arranque en pendiente y sistema ISOFIX con Top Tether. El paquete Leap Pilot agrega alerta de tráfico trasero cruzado con frenado autónomo, detección de punto ciego, frenado de emergencia autónomo, control de crucero adaptativo y detección de manos fuera del volante, entre otras funciones. El C10 suma además el asistente de tránsito parado.

Conviene mirar los incentivos. La entrada de Leapmotor a través de Stellantis no es un movimiento menor: un grupo con red de concesionarios consolidada y respaldo posventa local respalda una marca que, de otro modo, enfrentaría la desconfianza habitual hacia marcas chinas sin historial en el mercado. Para el consumidor argentino, la competencia adicional en el segmento SUV electrificado representa una presión a la baja sobre precios y una ampliación real de opciones. Para los fabricantes ya instalados, la señal es clara: la tecnología REEV —que elimina la ansiedad de autonomía sin exigir infraestructura de carga rápida— reduce uno de los argumentos más sólidos contra la electrificación. El libre mercado, cuando funciona, premia al que innova y obliga al resto a responder. El dato importa más que el ruido.

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