Edición Globalsábado 17 de octubre de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Las Américas

Gossaín, posible embajador en Francia, reabre el debate sobre nombramientos y antecedentes

El exgobernador de Bolívar sería el elegido por el Gobierno de Abelardo de la Espriella para la Embajada de Colombia en Francia, mientras la Cancillería adelanta gestiones para pedir el beneplácito de París. Su eventual llegada ocurre con un proceso disciplinario por el llamado cartel de la hemofilia en el antecedente público.
Las Américassábado 10 de octubre de 2026

Juan Carlos Gossaín, gobernador de Bolívar entre 2012 y 2015, sería el elegido por el Gobierno de Abelardo de la Espriella para asumir la Embajada de Colombia en Francia.

La Cancillería estaría adelantando las gestiones para solicitar el beneplácito de las autoridades francesas, un paso previo a la formalización del nombramiento, según información obtenida por Caracol Radio.

Hasta el momento, no se ha anunciado una fecha para concretar la designación ni para la eventual llegada de Gossaín a París. La posibilidad de que asuma el cargo se conoce en medio de su cercanía con De la Espriella, con quien ha tenido vínculos empresariales y sociales, además de expresar públicamente su respaldo a la gestión presidencial.

La Embajada de Colombia en Francia permanece sin embajador titular desde la salida de Alfonso Prada, quien ocupó el puesto durante el gobierno de Gustavo Petro.

Además de su trayectoria política en Bolívar, Gossaín ha estado relacionado con empresas y organizaciones vinculadas al actual presidente.

De acuerdo con la información divulgada por Caracol Radio, el exgobernador figura como socio de Dominio de la Espriella SAS y cofundador de la Fundación Becas Educativas Abelardo de la Espriella.

Otro de los antecedentes que rodean al exmandatario es el proceso disciplinario relacionado con el denominado cartel de la hemofilia.

En 2022, la Procuraduría lo sancionó en primera instancia con una inhabilidad de diez años por presuntas irregularidades en pagos superiores a $16.000 millones a dos instituciones prestadoras de salud por la atención de pacientes con hemofilia, pese a que, según el expediente, no existía una relación contractual con esas entidades.

Sin embargo, Gossaín sostiene que esa decisión fue revocada en segunda instancia.

«El fallo de primera instancia al cual hacen referencia, proferido por la Procuraduría General de la Nación, fue revocado en segunda instancia mediante decisión de fecha 2 de abril de 2024. En consecuencia, y siendo la decisión de segunda instancia la definitiva dentro de dicho proceso, para todos los efectos legales no me encuentro inhabilitado ni pesa sobre mí sanción de destitución alguna», escribió en una aclaración que le pidió un medio de comunicación.

En otro mensaje en su cuenta de X, aseguró que: «Cuando un fallo de primera instancia coincide con los prejuicios de algunos, lo convierten en verdad jurídica incuestionable. Si la segunda instancia lo revoca, modifica o prescribe, entonces sospechan de la misma entidad falladora y de sus motivaciones. (...) Nada de esto importa cuando lo que interesa es hacer daño a los del bando con el que no comulgan. Como lo he padecido, puedo decirlo», manifestó.

En sus redes sociales, Gossaín también ha defendido las actuaciones y declaraciones de De la Espriella frente a las críticas de sus opositores. Uno de sus pronunciamientos más recientes se produjo el 3 de octubre, cuando cuestionó el uso del término autoritarismo para referirse al presidente.

En esa publicación, el exgobernador sostuvo que quienes califican de autoritario a un mandatario deben señalar cuáles disposiciones constitucionales o legales habría transgredido.

El mensaje generó comentarios sobre su eventual llegada a la representación diplomática en Francia. Un usuario le escribió: «¿Qué haremos con usted en Francia? Lo necesitamos defendiendo la patria en caliente».

Gossaín respondió con un guiño: «La patria se defiende desde todas la trincheras mi estimado Roberto. Un abrazo».

Más allá de la anécdota, el caso ilustra un problema más amplio: la facilidad con la que el aparato estatal convierte cargos sensibles en espacios de lealtad política. Cuando una embajada pasa a leerse como extensión de redes personales y afinidades, la institucionalidad pierde claridad y el contribuyente termina pagando la factura de nombramientos que deberían responder al mérito y al interés nacional.

Conviene mirar los incentivos. Si el criterio decisivo es la cercanía con el poder, la diplomacia deja de premiar capacidad y se vuelve una moneda de intercambio político. Esa lógica no fortalece la confianza en el Estado; la erosiona.

Más sobre Las Américas

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →