España abrió un segundo centro de solicitud de visados en Cuba, en medio de una demanda que llevaba años desbordando las citas en la isla. La nueva sede empezó a operar en el municipio habanero de Playa, donde este lunes más de treinta personas hicieron fila para presentar documentos.
Entre ellas estaba Maura Lindsay, que esperaba desde julio una cita para una visa de estudio. Dijo a EFE que, «en parte es bueno que hayan abierto otro centro», aunque pidió más información sobre el funcionamiento de la sede, porque los solicitantes estaban «bastante desorientados» sobre la recogida de documentos y los pagos correspondientes.
El Consulado de España en La Habana explicó que la oficina de Playa recibirá solicitudes y documentación, atenderá al público y entregará pasaportes y resoluciones una vez resueltos los expedientes. La decisión final sobre conceder o denegar visados seguirá en manos del Consulado General de España en La Habana, situado en la Lonja de Comercio.
El cambio llegó después de que el sistema de citas Bookitit dejara de admitir nuevas solicitudes desde el 21 de septiembre. Quienes ya tenían cita concertada o habían recibido o solicitado credenciales antes de esa fecha mantendrán su trámite sin necesidad de reiniciarlo, según el Consulado.
La apertura del segundo centro consular coincide con un contexto de fuerte demanda migratoria. Jalina Pérez, otra vecina de La Habana, acudió temprano a la nueva sede para tramitar una visa de turismo y poder ver a su familia en España. Dijo a EFE que llegar hasta Playa implica dificultades de transporte, aunque insistió: «El objetivo final es conseguir el visado».
La nacionalidad española sigue siendo una puerta de salida para miles de cubanos que ven en la migración la mejor opción para mejorar sus condiciones de vida. Según los datos de EFE, Cuba perdió más de un millón de habitantes por esa causa desde 2020.
El país caribeño es además una de las naciones con más solicitudes de nacionalidad por la llamada ley de nietos de España. De acuerdo con datos de septiembre de 2025, un mes antes del cierre del plazo de peticiones, esas solicitudes representaban cerca del 13% del total. La ley fue aprobada en 2022.
La norma permite adquirir la nacionalidad española a los hijos o nietos de exiliados que perdieron su nacionalidad. También alcanza a hijos e hijas nacidos en el exterior de mujeres españolas que perdieron su nacionalidad por casarse con extranjeros antes de la entrada en vigor de la Constitución de 1978, entre otros supuestos.
El dato importa más que el ruido: la ampliación de una ventanilla no resuelve por sí sola la pérdida sostenida de población, pero sí revela la escala del desajuste entre expectativas y realidad económica. Cuando un país expulsa talento, estudiantes y familias, el aparato estatal termina administrando la salida en vez de corregir las causas.
Para España, el movimiento ofrece orden administrativo frente a una demanda creciente. Para Cuba, en cambio, es otro recordatorio de que la libre empresa, la estabilidad y las oportunidades pesan más que cualquier retórica oficial. La migración masiva no se explica por capricho: responde a incentivos. Y mientras esos incentivos sigan empujando hacia afuera, cada nueva sede será apenas una válvula, no una solución.


