El gobierno de Argentina retiró de la Televisión Digital Abierta (TDA) a Russia Today y Telesur, dos señales internacionales que habían sido incorporadas a la plataforma estatal durante el kirchnerismo.
Fuentes oficiales confirmaron al diario argentino Clarín que la salida de ambos canales se debió a que «no se renovaron los contratos de transmisión». Una fuente oficial dijo que notificaron a Arsat para que «ya no suba más Telesur ni Russia Today al satélite», porque era un costo que asumían sin tener los contratos renovados.
La misma fuente añadió que hubo «trámites administrativos» para articular la medida con Radio y Televisión Argentina (RTA), el Consejo Asesor de la TV Digital y la empresa tecnológica estatal Arsat. El contrato con Russia Today venció en 2022 y, desde entonces, el canal permaneció en la grilla de la TDA hasta ahora.
En el caso de Telesur, el Ejecutivo ya había anunciado en mayo de 2024 que sacaría la señal de la TDA. En aquel momento, el gobierno envió una carta documento al canal venezolano para notificarle que el convenio terminaría el 1 de julio de ese año. Pese a ese anuncio, Telesur siguió en la grilla hasta la baja efectiva de ahora.
La decisión coincidió con una fuerte escalada de tensión entre Milei y Nicolás Maduro. En esos días, Milei afirmó que no tenía «nada que hablar con Maduro» porque para él era «un dictador». Maduro respondió luego y vinculó las críticas de Milei con la salida de Telesur de la TDA. Dijo que Milei tenía miedo y agregó: «No vas a poder censurar a Telesur, Milei. Tienes miedo a la verdad de los pueblos».
La medida revive un antecedente de 2016, cuando el gobierno de Mauricio Macri retiró a Telesur de la TDA y cedió el paquete accionario de 14% que Argentina tenía entonces en el canal. Más tarde, la administración de Alberto Fernández revirtió esa medida y repuso la señal en 2020, aunque Argentina no volvió a tener acciones en el canal.
Telesur está presidido por Patricia Villegas, esposa de Ricardo Menéndez, vicepresidente Sectorial de Planificación. La señal comenzó a emitirse en la TDA en 2010. Se trata de un canal regional multiestatal controlado por Venezuela, donde tiene su casa matriz, e integrado además por los Estados de Nicaragua y Cuba, según el medio argentino.
La decisión de Milei tiene una lectura clara desde la perspectiva de los incentivos y del gasto público: si no había contratos renovados, no había razón para seguir financiando la permanencia de esas señales en la plataforma estatal. Conviene mirar los incentivos. Cuando el dinero de los contribuyentes sostiene una grilla sin respaldo contractual, el problema no es solo administrativo; es de orden institucional.
También hay una discusión de soberanía informativa. Un gobierno puede preferir determinadas señales o no, pero lo mínimo es que el Estado actúe con reglas, contratos y costos explícitos. Si la salida fue producto de la no renovación, el hecho importa más que la retórica de censura que cada bando intenta imponer. La pregunta de fondo es más simple: qué debe pagar el aparato estatal y qué debe dejar en manos del mercado o de acuerdos claros y verificables.
